|
Misión
“Yo tengo tanto cariño a los Sacerdotes que se dedican a las Misiones que les daría mi sangre y mi vida, yo les lavaría y besaría mil veces los pues, yo les haría la cama, les guisaría la comida, y me quitaría el bocado, para que ellos comiesen; les quiero tanto que cuando considero que ellos trabajan para que Dios sea más conocido y amado y para que las almas se salven y no se condenen, yo no sé lo que siento… ahora mismo que esto escribo he tenido que dejar la pluma para acudir a mis ojos… ¡Oh Hijos del Inmaculado Corazón de mi queridísima Madre!... quiero escribiros y no puedo contener los ojos arrasados en lágrimas”.
- San Antonio Maria Claret
Por todo el mundo los claretianos viven una sólida misión: la de cruzar todas las fronteras y tocar las vidas de las personas. Desde los centros de las ciudades a las remotas selvas, los claretianos llevan su mensaje de esperanza, paz y justicia directamente a todos aquellos que lo necesitan urgentemente. Ellos promueven la chispa que lleva a cada persona a Cristo.
Los carismas de comunidad, misión, espiritualidad y evangelización guían a los claretianos en su trabajo. Una rica vida en comunidad, apoyada por 3.000 claretianos por todo el mundo, nutre el ministerio y vida de los claretianos. Su misión común los ha llevado a más de 60 países en cinco continentes donde trabajan en parroquias, universidades y calles urbanas. En sus palabras y acciones los claretianos luchan por evangelizar a través de sus testimonios de la Palabra de Dios. En todos sus ministerios la espiritualidad claretiana los ayuda a escuchar con sus corazones a los afligidos de este mundo.
Los claretianos caminan con la gente necesitada. En la Provincia del Este de los Estados Unidos, los claretianos están presentes en los barrios pobres donde la gente joven vive bajo la sombra de la violencia de las pandillas. Los claretianos ayudan a construir y rehabilitar hogares para los ancianos y familias que, de otra manera, no podrían encontrar una casa propia. Los claretianos sirven a los estudiantes universitarios, ayudándolos a crear fuertes comunidades de fe. Los claretianos patrocinan un ministerio de publicaciones muy activo, Claretian Publications y promueven la devoción a San Judas Tadeo a través del Santuario Nacional de San Judas.
Los diversos ministerios de los claretianos son un reflejo de su fundador, San Antonio María Claret. Él se esforzó por predicar la Buena Nueva del Evangelio por cualquier medio posible. Claret cruzó andando toda su España nativa, predicando sermones a quien quisiese escucharlos. Escritor prolífico, Claret publicó más de 200 libros y panfletos. Se mantuvo en contacto con la gente incluso cuando era arzobispo de Cuba, donde luchó contra los efectos de la esclavitud y desigualdad racial y fundó una caja de ahorros para los pobres.
Ministerio Claretianos |